Publicidad

  • Panamá en auge
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Casco Viejo de Panamá
  • Próximo álbum

Panamá: un destino para veranear con historia

Ciudad de Panamá es una metrópoli costera que igual seduce con sus rascacielos de construcción reciente que con las joyas arquitectónicas de su época colonial.
En la punta oeste de la bahía, la ciudad cuenta con un horizonte costero que recuerda al de Miami. La inversión inmobiliaria -- alimentada por capital venezolano, español y estadounidense, así como el lavado de dinero -- ha tenido un boom sostenido por más de cinco años. Hoy día, desde Donald Trump hasta Philip Starck cuentan con edificios en la capital panameña.
En la punta este de la Bahía se encuentra lo que se conoce como el 'Casco Viejo' de la ciudad, una área que fue amurallada en épocas de la colonia para proteger a las familias adineradas de los saqueos de piratas ingleses.
Justo a la entrada del Casco se encuentra el mercado de mariscos, una parada obligada en la ciudad de "muchos peces".
En el mercado se puede realmente apreciar el colorido sabor local, presente hasta en las bicicletas de los lugareños.
Pero el sabor que no puede dejar de probarse es el de los ricos ceviches que se venden en pequeños vasos. La corvina es el pescado panameño por excelencia y es el ingrediente típico para preparar ceviches (fondo) simples que se venden en $1.50 de dólar. También hay ceviches mixtos con toques mediterráneos por sólo $3.00 dólares.
El pescado frito con patacones (plátanos o maduros aplastados y fritos) es otro platillo típico del país.
Desde su entrada, el Casco Viejo presume edificios coloniales bellamente restaurados que forman un mosaico de colores sobre calles empedradas que remontan a otra época.
La renovación multimillonaria del casco se ha hecho bajo la regulación de una agencia pública encargada de preservar su estatus en la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Las labores de restauración son incesantes y en todas las calles pueden verse a trabajadores de la construcción trabajando incesantemente en diversos proyectos.
Cientos de familias aún viven en edificios delapidados. Como es de esperarse, el reto de reubicarlas a otras áreas o de crearles en el Casco alternativas de vivienda asequible es un constante reto para los esfuerzos de renovación.
La Igelsia de San José es la más famosa de Panamá, con su legendario altar de oro. Según la leyenda, el altar fue rescatado de los saqueos del pirata Henry Morgan por un cura que astutamente pintó al altar de negro en la víspera del ataque.
Construida por los Jesuitas en 1673 antes de que la orden fuera expulsada de las colonias, las ruinas de la iglesia y complejo habitacional Compañía de Jesús dan fe de la primera universidad de Panamá, así como de su primera sinagoga. Un incendio en 1781 la destruyó y nunca fue restaurada. Los historiadores han acordado que su valor como ruina es más grande como tal, por lo que no hay planes de restaraurla.
En el Caso Viejo también se encuentran muestras de arte callejero informado por las corrientes y técnicas usadas por artistas como Banksy. Algunos obras son méramente estéticas, otras llevan mensajes políticos o sociales.
En la Plaza de la Independencia, donde Panamá declaró su independencia de Colombia el 3 de noviembre de 1903, se encuentra la Catedral Metropolitana, el Museo del Canal Interocéanico, el antiguo Palacio Municipal y un mercado de irresistibles artesanías locales y puestos de sombreros.
Cerca del 5% de la población de Panamá es de origen indígena y algunos grupos conservan hasta ahora sus tradiciones y vestimentas. Entre los principales pueblos nativos se encuentran los Guaymí, Ngöbe-Buglé y Emberá-Wounaan.
En la histórica Plaza Bolívar se encuentran el Palacio Bolivar, la Iglesia y Convento de San Francisco de Asís, el Hotel Colombia, la Iglesia San Felipe de Neri, la Logia Masónica y el Teatro Nacional.
En el Palacio Bolívar, que ahora funge como la cancillería, Simón Bolívar celebró el famoso Congreso de 1826 en el que se discutió su proyecto de unificación latinoamericana.
Tras la independencia de Colombia y con la ayuda de un regalo estadounidense de $1 millón de dólares, Panamá construyó, entre otras cosas, el magnífico Teatro Nacional en 1903. Obra del arquitecto italiano Giuseppe Guggieri, el recinto es mejor conocido por los frescos del pintor panameño Roberto Lewis.
Pero para poder tener una idea de los sabores, olores y sonidos de Panamá, hay que salirse de la zona turística y explorar la Calle 12 en el Chorrillo, un barrio aledaño al Casco que durante la noche puede ser peligroso.
En la Calle 12 la música que sale de almacenes populares se mezcla con ríos de gente, vendedores ambulantes y hasta puestos en donde se produce caña de azúcar a la antigua.

Publicidad

Próximos álbumes

Postales del 1er Festival Internacional de Cine de Panamá

Ashton Kutcher se volvió vaquerito 'peleonero' en el festival de country Stagecoach

Estrellas XXX ¡sin maquillaje! (Round 2)

Los famosos víctimas de SWATTING

Disfruta más imágenes
a tu izquierda