Ex jefe de policia de Bell rompió el silencio

Ciudad de Bell quedó acéfala

Ex jefe de policía de Bell testificó, pero no habló sobre su pensión amparandose en la quinta enmienda.

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Adams no quiso hablar del monto de su pensión

El ex jefe de la policía de Bell, Randy Adams testificó  hoy en un caso de corrupción en curso en contra de uno de sus antiguos jefes Angela Spaccia.

En 2010 Adams se vio obligado a abandonar su cargo por el escándalo de corrupción que sacudió a la ciudad de Bell y aun cuando fue nombrado en un caso civil con alegatos de corrupción, no fue acusado plenamente.

Hoy volvió a la sala de juicio a testificar en la defensa de Spaccia, ex asistente del administrador de la ciudad para el momento del escándalo, Robert Rizzo, y una de los ocho ex funcionarios  de la ciudad originalmente acusados en el caso de corrupción.

Adams declaró que sirvió a la ciudad de Bell de forma “honorable” y declaró que su preocupación era “establecer los hechos con honestidad y correctamente”. Sin embargo, al ser consultado sobre su salario o el monto de su pensión, el ex jefe de policía de Bell, y funcionario de la ley por 40 años, se amparó en la quinta enmienda, acreditándose el derecho de no declarar contra sí mismo al menos 20 veces.

Durante su estadía como jefe de policía de Bell, Adams de 62 años se convirtió en uno de los oficiales de la ley mejor pagados de Estados Unidos comparables con los del jefe de policía de Los Ángeles o el comisionado de la ciudad de Nueva York.

Un poco de historia
El 21 de septiembre de 2010, al menos ocho  funcionarios de la pequeña ciudad de Bell fueron encarcelados acusados de saquear $5.5 millones de las arcas públicas de Bell para beneficio privado.

Los Saqueadores:
Robert Rizzo,  Angela Spaccia, Oscar Hernández, y los ex concejales Teresa Jacobo, Luis Artiga y Victor Bello,  El ex concejal George Mirabal y el ex concejal George Cole.

La caja de Pandora de Bell
Tras las revelaciones iniciales se abrió una caja de Pandora que dio a conocer cómo múltiples funcionarios municipales ganaban salarios por encima de los $100 mil dólares, cómo a los propietarios les habían cobrado ilegalmente impuestos a la propiedad por $3 millones, y medio millón más en exceso por los servicios de alcantarillado; cómo entre salario y beneficios Rizzo se echaba al bolsillo $1.5 millones por su trabajo y los concejales se apropiaron de $1.2 millones convocando a reuniones y comisiones fantasmas, y cómo se repartieron préstamos a diestra y siniestra a empleados de la ciudad y particulares, con fondos públicos: La asistente de Rizzo obtuvo más de $300 mil y él unos $80 mil para fines personales.

Univision 34, por otra parte, recibió denuncias de los latinos de Bell de que la Policía estaba usando el perfil racial para detenerlos por cualquier infracción de tránsito y confiscarles sus vehículos, que sólo podían recuperar tras el pago de $300, o el triple de lo que se paga en ciudades como Los Ángeles.